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¿Qué tengo que hacer si me ha picado una..?

Medusa

Las medusas son animales marinos de aspecto gelatinoso, con forma de campana, de la cual cuelgan sus tentáculos. Estos poseen unas células urticantes, o nematocistos, que contienen una cápsula con un filamento tóxico. Al contacto con una presa, los filamentos se catapultan e inyectan el veneno. Las picaduras por medusas, generalmente, no son graves, se deben al contacto accidental, al pisarlas o al manipularlas. Se caracterizan por producir un gran dolor, ardor, sensación de hormigueo, aparición de manchas rojas o moradas en la zona de la picadura, inflamación y picor intenso e inmediato.

¿Qué debemos hacer?

  1. En primer lugar, si observamos restos de tentáculos adheridos a la piel debemos eliminarlos con mucho cuidado, utilizando unas pinzas o, en su defecto, una toalla o alguna prenda que tengamos a mano y que nos ayude a protegernos las mismas.
  2. Lavar la zona afectada y alrededores de la picadura, a poder ser con suero fisiológico, si no, con agua de mar. El lavado lo realizaremos sin frotar ni tocar la zona afectada con las manos.
  3. Aplicar frío durante unos 15 minutos, utilizando hielo envuelto en un trapo o en una toalla. No aplicar directamente sobre la piel.
  4. Si el dolor es muy intenso puede ayudarnos la toma de algún analgésico.
  5. Si es necesario, para calmar el picor podemos tomar algún antihistamínico vía oral, siempre tras consultar con nuestro médico o farmacéutico.
  6. La aplicación de un corticoide tópico también es eficaz, pero debemos tener en cuenta que la exposición solar debe evitarse si lo usamos.
  7. No debemos aplicar alcohol, amoniaco, orina, agua dulce, chupar o succionar la herida, frotarnos la zona afectada con arena, con la toalla, ni vendar la zona aplicando presión.
  8. Si notamos que no se calman los efectos de la picadura con las indicaciones anteriores, debemos acudir al médico.

Garrapata

Las garrapatas son pequeños artrópodos, emparentados con las arañas, que se quedan adheridas en la piel en la zona de la picadura y pueden permanecer así durante largo tiempo. Suelen picar en los lugares calientes y húmedos de nuestro cuerpo, como las axilas, la ingle y el cabello, donde se incrustan con fuerza y comienzan a alimentarse chupando sangre. La mayoría de las picaduras de garrapatas son indoloras y solo cursan con enrojecimiento e hinchazón. Generalmente, la picadura de garrapata es inofensiva, pero algunas pueden causar problemas de salud más serios como la enfermedad de Lyme.

Las garrapatas suelen vivir en zonas húmedas, de bosques, arbustos, malezas altas, en áreas cubiertas de césped, etc., y en animales, por lo que pasar tiempo al aire libre al acampar, trabajar en el jardín, ir de excursión al campo o cazar, nos podría poner en contacto directo con ellas. Para prevenir la picadura de las garrapatas, si no podemos evitar estas zonas o actividades, debemos vestir prendas largas que cubran la mayor parte del cuerpo y de colores claros, usar zapato cerrado, la camisa dentro de pantalones, los calcetines sobre estos, gorro, etc., y usar repelentes.

 

¿Qué debemos hacer?

  1. Tras producirse la picadura de garrapata, lo más importante es proceder a su extracción cuanto antes: para ello usaremos unas pinzas de borde romo, con las que sujetaremos la garrapata lo más cerca posible de la piel. Colocaremos la garrapata perpendicular y, con una tracción suave, ascendente, firme y mantenida, la extraeremos.
  2. La zona de la picadura debe de ser desinfectada. Lavar con agua tibia y jabón.
  3. Si es posible, guardar la garrapata en un frasco cerrado, al menos 3 semanas (tal vez el médico quiera ver la garrapata si tenemos nuevos síntomas y acudimos a su consulta).
  4. Debemos evitar la manipulación de la garrapata, su extracción manual, la impregnación en aceite, vaselina, esmalte de uñas, apretarla o retorcerla y usar cerillas para eliminarlas.

Avispa o abeja

Los himenópteros son un grupo de insectos que se caracterizan por tener cuatro alas membranosas y una organización social compleja. Este es el caso de las avispas y las abejas. Tanto las avispas como las abejas pican solo como defensa de ellas mismas o de sus nidos. Si una abeja o avispa se posa sobre nuestro cuerpo, no debemos intentar espantarla; es mejor que permanezcamos quietos o hacer movimientos lentos hasta que se aleje. La mayoría de las picaduras por estos insectos tienen lugar entre los meses de mayo a septiembre.

Las picaduras de estos insectos se caracterizan por la inoculación de sus respectivos venenos. Lo normal es que se observe en la zona afectada un enrojecimiento, intenso dolor, picor e inflamación, esta puede ser muy grande y extenderse varios centímetros alrededor de la picadura. La diferencia está en que las abejas dejan el aguijón en el lugar de la picadura y mueren; mientras que las avispas y los abejorros no dejan el aguijón. El picotazo es bastante molesto, pero por norma general los síntomas no revisten gravedad, aunque es necesario prestar atención porque la alergia al veneno de estos insectos puede presentarse en forma de reacción anafiláctica, una reacción alérgica grave generalizada que cursa con ronchas, hinchazón por todo el cuerpo, dificultad para respirar, visión borrosa, tos, mareos, pérdida de conocimiento, etc., y que requiere asistencia médica urgente.

¿Qué debemos hacer?

  1. Si la picadura es por abeja, debemos extraer el aguijón lo antes posible. La forma más segura de extraerlo es raspando con la uña o con un objeto romo (como una tarjeta de crédito), no debemos hacerlo con unas pinzas ya que exprimiríamos el saco de veneno que contiene el aguijón, inyectándolo más rápido.
  2. Lavar la zona afectada con agua y jabón.
  3. Aplicar hielo (evitando el contacto directo con la piel).
  4. Elevar la zona, dependiendo de la ubicación de la picadura, para ayudar a reducir la inflamación.
  5. Evitar rascarte el área de la picadura. Esto empeorará la comezón y la hinchazón, y aumentará el riesgo de infección.
  6. Consultar con tu médico o farmacéutico por si fuera necesario la aplicación de cremas específicas o tratamiento oral con antihistamínicos.
  7. Será necesaria la administración de adrenalina si se produce anafilaxia.

 

Pulga

La pulga es un insecto que habitualmente parasita perros y otros animales domésticos o de granja y que puede picar al ser humano, ya que se alimenta de su sangre. Este insecto es extremadamente pequeño y se mueve muy rápidamente dando saltos por  lo que generalmente para desapercibido, es fácil que se propaguen por el hogar y es muy difícil capturarlo. Sus huevos suelen caer al suelo, donde eclosionan. Posteriormente, las larvas se adhieren con fuerza a las fibras de alfombras, tapicerías, moquetas, colchones, etc.

Las picaduras por pulgas aparecen agrupadas en líneas de tres o cuatro puntos rojos con una pequeña inflamación con solo un punto de picadura en el centro, preferentemente en las articulaciones (tobillos, codos, rodilla) y en los pliegues corporales (axilas, ingles o bajo el pecho).

 

¿Qué debemos hacer?

  1. Limpiar la zona de la picadura con agua y jabón. Secar cuidadosamente.
  2. Si hay mucho picor, aplicar hielo durante unos 10 minutos
  3. Consultar al médico o farmacéutico por si fuera necesario la aplicación de cremas específicas o tratamiento oral con antihistamínicos.
  4. Ten precaución en tus actividades al aire libre, si caminas por bosques o zonas arboladas, ve lo más cubierto posible. Ten cuidado al comer en el campo o en espacios abiertos, como parques, y evita andar descalzo por el césped. Al llegar a casa una buena ducha puede eliminar estos incomodos visitantes.
  5. Revisar la ropa de cama, alfombras, mascotas, etc., por si vemos alguna pulga más para evitar que nos siga picando. Llevar a cabo una aspiración exhaustiva de colchones, sofás, sillones, alfombras, etc. Lavar la ropa a 60ºC.
  6. Mantén tus mascotas desparasitadas.

 

Araña

Es importante que distingamos entre arañas “comunes”, cuya picadura no va más allá de ciertas molestias, y arañas “venenosas”, que es más peligrosa y debemos evitar. Estas son tres: la viuda negra, la araña marrón o de los rincones y la tarántula europea. La mayor parte de las arañas de nuestro entorno no suelen ocasionar problemas graves. Las arañas suelen encontrarse en lugares oscuros con poca ventilación; debajo de las piedras, hojas, troncos, armarios, cajones, interior de los zapatos, ropa amontonada, etc.

La picadura de araña se presenta como una protuberancia roja, inflamada, con dos puertas de entrada y, en ocasiones, dolorosa. Pueden provocar heridas y úlceras que tardan algunas semanas en curar y que pueden dejar una cicatriz residual.

 

¿Qué debemos hacer?

  1. Limpiar la herida con agua y jabón suavemente.
  2. Aplicar frío (cubitos de hielo o hielo picado dentro de una bolsa de plástico y envuelto en una tela delgada, no debe aplicarse el hielo de forma directa sobre la piel) para ayudar a reducir el dolor y la hinchazón.
  3. Si la picadura está en un brazo o en una pierna, elévalos.
  4. Si la herida pica mucho podemos tomar un antihistamínico.
  5. Solo en caso de mucho dolor tomar un analgésico.
  6. Debemos acudir a urgencias si nos mordió una de las especies venenosas o si no estamos seguros de qué tipo de araña nos ha picado. Si tenemos dolor intenso, cólicos, espasmos musculares, problemas para respirar o una úlcera que crece cada vez más en el lugar de la picadura.
  7. En algunos casos el médico puede recomendar profilaxis contra el tétanos.
  8. Es conveniente limpiar de forma periódica las habitaciones de nuestra casa, prestando especial atención a las esquinas, techos, debajo de la cama, detrás de cuadros y cortinas, objetos con poco movimiento (libros, adornos), etc.
  9. No levantar las piedras en nuestras salidas al campo.

 

Mosquito

Los mosquitos son insectos de pequeño tamaño, con un solo par de alas membranosas, de cuerpo delgado y patas largas. La hembra mosquito es la que nos pica, ya que necesita hierro y proteínas de nuestra sangre para producir sus huevos. Tienen una pieza bucal diseñada para perforar la piel y para extraer así la sangre. A la vez que el mosquito chupa nuestra sangre, inyecta saliva, las proteínas de esta saliva desencadenan una reacción leve de nuestro sistema inmunitario, lo que produce la picazón y la tumefacción características de estas picaduras. La mayoría de las picaduras de mosquitos son inofensivas, aunque en algunos casos pueden ser peligrosas, por el riesgo de contagio de enfermedades como la malaria, la fiebre amarilla o el virus Zika.

La reacción más inmediata a una picadura de mosquito consiste inicialmente en el  enrojecimiento de la zona, para dar paso en unas horas, a la aparición de una inflamación que se presenta como una roncha que pica mucho y que puede llegar a durar varios días. La aparición de ampollas, úlceras y heridas suele ser debida a una sobreinfección por rascado compulsivo. En algunos casos puede acompañarse de dolor.

¿Qué debemos hacer?

  1. Lavar la zona con agua y jabón.
  2. Evitar rascarnos. Causa mucho más picor y además podemos provocar un infección.
  3. Aplicar frio local.
  4. Elevar el brazo o la pierna en que se encuentra la picadura.
  5. Consulta con tu farmacéutico el uso de productos de fitoterapia que nos ayuden a aliviar el picor y a disminuir la inflamación y el enrojecimiento.
  6. El uso inmediato de un producto de parafarmacia a base de amoniaco nos proporcionará un alivio rápido.
  7. Si fuera necesario, y previa consulta médica, podríamos tomar un antihistamínico oral o usar crema tópicas con corticoides.

Podemos evitar estas molestas picaduras de moquito siguiendo unos pequeños consejos:

  • Dormir, en la medida de lo posible, con las ventanas cerradas y las luces apagadas.
  • Evitar actividades al aire libre desde el atardecer hasta el amanecer, ya que es el momento en el que los mosquitos pican habitualmente.
  • Colocar mosquiteras en las ventanas y las puertas de acceso a nuestro hogar, así como alrededor de la cama o la cuna.
  • Evitar las zonas donde los mosquitos hacen sus nidos o donde más acuden: balsas de agua estancada, cubos de basura, comidas y dulces sin tapar al aire libre, jardines, etc.
  • Evitar el uso de colonias, jabones, productos capilares con olores fuertes que puedan atraer a los mosquitos.
  • Mantener una correcta higiene corporal, el olor del sudor y el olor de los pies atrae a los mosquitos.
  • Usar ropa de colores claros y que cubra la mayor zona de piel.
  • Usar repelentes siguiendo estrictamente sus recomendaciones, modo de aplicación y frecuencia de empleo.
  • Si vas a viajar al extranjero, debes acudir a un centro especializado en medicina del viajero o consultar con un médico antes de partir (recomendamos ir 4-6 meses antes de la fecha del viaje).

Recuerda, que tu farmacéutico podrá asesorarte acerca del tratamiento más adecuado para cada persona y cada caso.

 

Texto:

Rebeca González Ginés, farmacéutica del Servicio de Información Técnica del Medicamento del COFM

 

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