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Lo que debes saber sobre la sarna humana

El Sarcoptes scabiei var. hominis, conocido coloquialmente como barrenillo o arador de la sarna, es el ácaro microscópico causante de esta infestación parasitaria, que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una de las enfermedades dermatológicas más comunes.

Es una infestación presente en todo el mundo, con alrededor de 200 millones de infestados, independientemente del momento en que se calcule. Tiene mayor prevalencia en los países tropicales cálidos, de pocos recursos y en las zonas de alta densidad de población. Los niños y los ancianos son los colectivos más afectados por esta infestación, en las que se calcula, por ejemplo, que hasta el 10% de los niños en estos lugares se ven afectados.

En España, como en otros países industrializados, se detectan normalmente casos esporádicos. Por tanto, no se considera una enfermedad de declaración obligatoria, salvo que se presente en forma de brote. Algunos ejemplos de casos notificados por brotes son en un centro penitenciario de Segovia (marzo de 2022), en un colegio en Bilbao (marzo de 2022) y en residencias de mayores en la Comunidad de Madrid (febrero de 2023).

 

Transmisión

El Sarcoptes scabiei var. hominis, es un ácaro de menos de 0,5 mm, cuerpo globoso, cutícula estriada y patas cortas terminadas en ventosas pediceladas o largas cerdas. Este ácaro, excava en la capa superior de la epidermis entre 1-2 mm al día durante unos 2 meses, donde la hembra adulta deposita unos 40 huevos. Los huevos eclosionan 3 o 4 días después como larvas, que excavan pequeñas fosas superficiales, donde mudan a ninfas y tardan 1-2 semanas en convertirse en adultos, y de ahí las hembras fecundadas (responsables de la transmisión) inician la excavación de nuevos túneles. En los individuos inmunocompetentes, el número de hembras adultas es escaso, habitualmente unas 10.

Para que haya transmisión es necesario un contacto íntimo entre 15-20 minutos con el paciente infectado. También es posible el contagio por el uso de ropa de cama o prendas infestadas, si han transcurrido menos de 24h desde que las usó una persona infestada.

En la sarna del lactante la fuente de contagio suele ser la madre.

En individuos inmunodeprimidos, con la forma clínica denominada sarna costrosa o noruega, es muy fácil el contagio por el gran número de ácaros existente.

 

Síntomas

La infestación inicial es asintomática, a las 4-6 semanas las secreciones y excreciones que producen los ácaros al meterse en la piel y depositar los huevos, termina desencadenando una respuesta inmunitaria del huésped que produce exantema y prurito intenso que, por lo general se intensifica por las noches y después de una ducha caliente.

Una infestación reincidente produce rápidamente esta reacción de hipersensibilidad.

La mayoría de las personas resultan infestadas por entre 10 y 15 aradores. Pero, las personas inmunodeprimidas, pueden presentar una hiperinfestación de entre miles y millones de ácaros, que produce escamas y costras muy extendidas, a menudo sin prurito significativo. Se trata de una manifestación poco frecuente llamada sarna costrosa o noruega.

La infestación por sarna puede complicarse con una infección bacteriana, lo que da lugar a la aparición de llagas en la piel (impétigo) que, a su vez, pueden ocasionar consecuencias más graves como abscesos, enfermedades invasivas graves incluido una septicemia, cardiopatías reumáticas e insuficiencia renal crónica. La manifestación costrosa tiene una alta mortalidad si no se trata, debido a la sepsis secundaria.

Las marcas producidas en la piel suelen curarse en una o dos semanas tras el tratamiento, y debe evitarse el rascado, ya que puede favorecer infecciones secundarias.

 

Diagnóstico

  • Prurito muy intenso característico, que se acentúa de noche.
  • Se pueden distinguir los túneles excavados por las hembras de forma zigzagueante de 1mm de ancho y de 1-2cm de largo, una zona edematosa, y una vesícula perlada de 1mm en la región anterior.
  • Nódulos de color rojito-parduzco, en procesos más desarrollados, que se originan por una reacción de hipersensibilidad.
  • Normalmente se localizan en caras laterales de los dedos y pliegues interdigitales, cara interior de muñecas, axilas, cintura, región umbilical, senos, cara interna de muslos, pene, escroto y tobillos. No se ven afectadas ni palmas ni plantas de los pies.
  • Las personas con sarna hiperqueratósica presentan costras gruesas con descamación que pueden estar más extendidas por el cuerpo, incluida la cara.

 

Tratamiento

Algunos de los tratamientos disponibles serían:

  • Permetrina tópica al 5 %, aplicado por todo el cuerpo durante unas 8 a 14 h se considera el tratamiento de elección. Es aconsejable un baño jabonoso o ducha templada o fría, unas horas antes y después del tratamiento. Y sólo se volverá a aplicar el producto, si después de 14 días, se demuestra la existencia de ácaros vivos.
  • Ivermectina oral, en una sola dosis de 200 mg/kg de peso, y según las recomendaciones del laboratorio se considera una segunda dosis separadas por 14 días en casos puntuales como sarna costrosa.
  • Vaselina azufrada 6 %, no está comercializado es una fórmula magistral, aplicar este ünguento durante 3 noches seguidas y repetir a la semana.
  • Benzoato de bencilo del 10 al 20 %, no está comercializado es una fórmula magistral, requiere al menos 2 o 3 aplicaciones.
  • Crotamiton 10% crema, se consigue a través de medicamentos extranjeros.
  • Malation 0.5 % en base acuosa
  • Además, se usan antihistamínicos orales para tratar el prurito.
  • En determinados casos se considera oportuno aplicar tratamiento oral y tópico a la vez.

La sarna deja de ser contagiosa a las 12 horas tras el tratamiento.

Se ha estudiado que los mejores resultados se obtienen tratando a toda la familia al mismo tiempo y repitiendo el tratamiento en el plazo apropiado para el medicamento elegido, ya que las personas que se encuentran en la etapa inicial de una nueva infestación suelen ser asintomáticas y los tratamientos para la sarna no matan los huevos del parásito.

Adoptar medidas higiénicas de prevención frente a una reinfección:

  • Uñas de manos y pies cortas.
  • Limpieza de ropa y ropa de cama en contacto con persona infestada. Lavando en agua caliente a 60ºC, usando secadora, o meterlo en una bolsa cerrada durante 7 días.
  • Revisión médica de las personas en contacto o convivientes, y tratamiento inmediato en caso de síntomas.

 

Bibliografía

OMS

CGCOF

 

Cristina García-Agulló Pardo.

Farmacéutica del Servicio de Información Técnica del COFM

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