Los farmacéuticos, aliados para mejorar la salud y la calidad de vida de los pacientes con asma
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Cerca del 5 % de la población española sufre asma, según datos del Ministerio de Sanidad, cifras que se han incrementado durante los últimos años. La Sociedad Española de Pediatría de Atención Primaria indica que se trata de la enfermedad...
Cerca del 5 % de la población española sufre asma, según datos del Ministerio de Sanidad, cifras que se han incrementado durante los últimos años. La Sociedad Española de Pediatría de Atención Primaria indica que se trata de la enfermedad crónica no transmisible más común de las vías respiratorias en la infancia al afectar a uno de cada diez niños.
Coincidiendo con el Día Mundial del Asma, hoy 2 de mayo, desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) queremos visibilizar el impacto de esta patología y resaltar el relevante papel que juega el farmacéutico a la hora de detectar de forma precoz esta patología.
Clave asistencial
Al tratarse de una afección que se puede controlar y prevenir la aparición de crisis asmáticas, la intervención del farmacéutico ofrece una garantía en la adecuación, cumplimiento, efectividad y seguridad de los tratamientos prescritos por el médico, así como en la detección de síntomas tempranos, efectos adversos y falta de adherencia, objetivos de salud prioritarios para prevenir la enfermedad y fomentar el autocuidado del ciudadano.
Recordemos que el asma se manifiesta con su inflamación y el aumento de su capacidad de respuesta a diversos estímulos (hiperactividad bronquial), que provoca crisis de intensidad variable que cursan con tos, pitidos o sibilancias, dificultad respiratoria o disnea y opresión torácica.
Adecuar los tratamientos prescritos y formar al paciente en el conocimiento de la enfermedad y el manejo correcto de los inhaladores son otras actuaciones farmacéuticas que permiten mejorar la tasa de cumplimiento de la medicación y obtener así mejores resultados terapéuticos, una vez que solo el 13,6 % de los pacientes asmáticos tenía perfectamente controlada su sintomatología, según un estudio de 1.363 pacientes analizados en España.
Detección precoz y adherencia: resultados
El seguimiento farmacéutico, en colaboración con el resto de los profesionales sanitarios resulta también fundamental para controlar y prevenir la aparición de crisis asmáticas, contribuyendo así a reducir el número de consultas médicas, urgencias e ingresos hospitalarios.
Como hemos mencionado, una de las áreas donde los farmacéuticos pueden incidir más es en el cumplimiento de los tratamientos prescritos por el médico, ya que, cerca de la mitad de los pacientes con asma no cumple de forma adecuada el tratamiento, según confirman distintos estudios llevados a cabo en la farmacia en España.
Hay que recordar que las tasas de adherencia en enfermedades crónicas, como el asma, no superan el 50 % en los países desarrollados, según la Organización Mundial de la Salud, lo que se traduce en un mal control de la enfermedad y en peores resultados en salud.
¿Qué esperan los pacientes con asma de los farmacéuticos?
“Los pacientes buscan no sólo la simple adquisición de medicamentos, sino recomendaciones profesionales y resolución de dudas”, señala Mariano Pastor, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER), quien destaca al farmacéutico como “un gran aliado del paciente crónico, porque es un profesional cercano y regular en su relación con el sistema sanitario y sus recomendaciones e indicaciones suponen un importante apoyo”.
También considera conveniente “trabajar en una colaboración estable y regular entre las oficinas de farmacia y las asociaciones de pacientes que contribuya a mejorar el diagnóstico e incrementar la adherencia a los tratamientos”.
En su opinión, “sería interesante, por ejemplo, facilitar la organización conjunta en las propias oficinas de farmacia de iniciativas de formación para pacientes sobre el uso de inhaladores, tratamientos o hábitos que ayuden a mejorar la adherencia y el control de la enfermedad”.
El papel de los farmacéuticos en el uso correcto de los inhaladores, en diferenciar los distintos tipos y explicar el funcionamiento de las cámaras de inhalación o al identificar posibles efectos secundarios de los tratamientos son otros aspectos valorados por los pacientes.
Administración correcta del inhalador
Conocer bien el dispositivo y la forma de aplicación del inhalador es el primer paso para garantizar el cumplimiento del tratamiento y conseguir su objetivo. Al menos, la mitad de los pacientes toman menos del 75 % de la medicación inhalada prescrita, según distintos estudios.
“Es muy importante que el paciente sepa cómo utilizar los inhaladores correctamente y que consulte las dudas acerca de su uso, funcionamiento, manejo con su farmacéutico, ya que de ello depende que el medicamento sea completamente seguro y eficaz”, explica Rebeca González Ginés, farmacéutica del Servicio de Información Técnica del COFM.
La administración de medicamentos por vía inhalatoria permite depositar el principio activo directamente en las vías respiratorias. Precisa de una menor dosis y su efecto es más rápido que si se toma por vía oral. Sus efectos secundarios son, además, menos frecuentes que con los tratamientos orales.
Una técnica incorrecta en el manejo del inhalador puede producir efectos adversos no deseados y un mal control de los síntomas, que se ha asociado con un aumento significativo de la demanda de recursos sanitarios (hospitalización, visitas a urgencias) y al uso de medicación de rescate (corticoesteroides por vía oral y antibióticos).
La intervención más efectiva por parte del farmacéutico -según recuerda Rebeca González- es la combinación del consejo profesional detallado con la demostración práctica, con dispositivos placebo, junto con la comprobación y reevaluación periódica, en el transcurso del tratamiento, de la técnica inhalatoria con el paciente.
Los pacientes pueden encontrar en el siguiente enlace las diferentes técnicas de administración de este tipo de medicamentos inhalados.
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