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Día Mundial del Niño Prematuro, consideraciones y consejos para cuidarlos tras el alta

Cada año nacen unos 15 millones de niños prematuros en todo el mundo, es decir, algo más de una de cada 10 mujeres gestantes presenta un parto prematuro. Actualmente, en España, esto sucede en uno de cada 13 nacimientos aproximadamente.

Un embarazo se considera a término cuando llega a la semana 40 de gestación. La mayoría de los partos prematuros ocurren de forma espontánea y no existe ninguna prueba que permita predecir con exactitud la posibilidad de sufrir un parto prematuro. Hay diferentes factores que pueden determinar que una mujer embarazada corra un mayor riesgo de sufrir un parto prematuro, como son los embarazos múltiples, parto prematuro anterior, patologías como la hipertensión, la diabetes, problemas cardiacos, infecciones vaginales, fumar, beber alcohol, consumir drogas, el estrés, el embarazo en la adolescencia, no ganar suficiente peso durante el embarazo, etc.

Si tu hijo ha nacido antes de tiempo, hoy es su día, ya que cada 17 de noviembre se celebra el Día Mundial del Niño Prematuro.

Actualmente, se considera un niño prematuro aquel que ha nacido más de tres semanas antes de la fecha prevista para el parto, es decir, antes de que se cumplan las 37 semanas de gestación.

Según las semanas de edad gestacional en el momento del nacimiento, vamos a clasificar a los bebés prematuros en diferentes grupos: prematuros tardíos (34-37 semanas), prematuros moderados (32-34 semanas), grandes prematuros (menos de 32 semanas) y prematuros extremos (menos de 28 semanas).

Cuantas menos semanas de gestación tenga el prematuro al nacer, más problemas y más graves puede tener.

Los bebés prematuros no han crecido ni se han desarrollado tanto como deberían haber antes de nacer. Hay una inmadurez de sus órganos y sistemas, que no están completamente preparados para funcionar por sí solos. Estos bebés suelen presentar problemas para regular su temperatura corporal, respirar y alimentarse. Para ello, se les mantiene en una incubadora, se les aplican diversos soportes respiratorios y se les ayuda con su alimentación.

Al nacer antes de tiempo, tienen poca grasa y una piel fina que no les permite protegerse del ambiente frío. Las incubadoras les van a proporcionar el calor y la humedad necesarias hasta que sean capaces de controlar la temperatura por ellos mismos.

Asimismo, van a presentar frecuentemente problemas para respirar, ya que la prematuridad supone nacer con unos pulmones inmaduros que no están preparados para respirar adecuadamente. El problema respiratorio más frecuente son las pausas de apnea, un cese temporal de la respiración, como si su cerebro inmaduro se “olvidara” de respirar momentáneamente.

Además, los bebés prematuros necesitan una mayor nutrición porque tienen que recuperarse hasta alcanzar el peso propio de un bebé a término, pero también es importante no alimentarlo en exceso porque sus intestinos aún no están lo bastante maduros.

En función de la edad gestacional y peso al nacer, así como de las complicaciones surgidas, el desarrollo de cada bebé prematuro avanzará a un ritmo diferente.   Normalmente, se plantea el alta hospitalaria cuando el bebé consigue los siguientes objetivos:

  • Mantiene la temperatura corporal por sí mismo
  • Respira adecuadamente (no presenta apneas y no necesita oxígeno asistido)
  • Es capaz de succionar alimentándose por el pecho o biberón
  • Ha aumentado de peso, llegando a un peso adecuado de 1.800-2.200 gramos.

La salida del hospital de un bebé prematuro no es un hecho aislado, sino un proceso. Este proceso está pensado para asegurarse de que el lactante puede sobrevivir, desarrollarse y crecer bien fuera del hospital, y prepara a los padres para cuidar de su pequeño. Es probable que en este momento los papás estén nerviosos y les surjan temores y preocupaciones sobre si están preparados para hacer frente al día a día y a los posibles problemas que puedan surgir. En la infografía adjunta os damos una serie de recomendaciones/consejos para ayudaros en la vuelta a casa con vuestro bebe.

La mayoría de los niños prematuros no necesitan apoyo médico especializado después de recibir el alta, pero todos ellos necesitan cuidados médicos y evaluaciones regulares, especialmente durante el primer año de vida.

 

Texto:

Rebeca González Ginés, farmacéutica del SIT del COFM

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